الرئيسية / Español / Conferencia del Dr. Adnan Ibrahim: El Profeta Muhammad y la espada

Conferencia del Dr. Adnan Ibrahim: El Profeta Muhammad y la espada

Gracias a Alá, dios de todos los mundos, y paz y bendición sean con nuestro profeta Mohammad hijo de Abdellah y con sus hermanos profetas y sus familias y compañeros.

Señor presidente del Órgano Islámico en Austria, el profesor Anas Achaqfa, señora profesora Haine, señor profesor Nospauner, estimadas hermanas y estimados hermanos, les saludo a todos con el saludo del Islam y el saludo del Islam es Assalam « La PAZ », entonces La paz sea con ustedes, la misericordia de Alá y su gracia.

Les agradezco, primero, por el esfuerzo de venir a esta conferencia en la que espero que Alá me guíe a decir lo que es Realidad y bien aclararlo para que sea a la altura de su esfuerzo y cansancio.

La conferencia como saben es sobre la Libertad en el Islam. Alguien puede preguntar si quiero hablar sobre la Libertad dentro del mismo Islam o entre el Islam y las demás religiones y doctrinas. Las libertades dentro de una religión determinada es lo conocido por intrafaith, en cuanto a la libertad entre sí se conoce como interfaith. Claro, porque el tiempo de la conferencia es corto y limitado, pues quiero determinar mi objetivo de manera clara. Yo quiero hablar sobre la postura del Islam en cuanto al Otro, a las demás religiones y no sobre la postura del Islam en cuanto a la libertad de los mismos musulmanes, esto es otro tema.

Cuando hablamos de la postura del Islam en cuanto a la libertad en general lo primero que se nos ocurre es el concepto «            combatir » o « Al-yihad » que indica directamente a otro concepto más miserable quizá en la mente de quien no entiende la filosofía y la realidad de « Al-yihad » en Islam y es el concepto de la violencia, la obligación, el abuso… ahora claro se ha representado en lo conocido por el concepto de «terrorismo». Entonces el concepto « Al-yihad » o « combatir » en Islam se ha convertido en un sinónimo del terrorismo. Primero quiero decir que el concepto «Al-yihad» según el Corán no es igual a «combatir», combatir es mencionado en el Corán y también «Al-yihad» pero entre ambos hay una relación de inclusión, Al-yihad incluye totalmente a combatir, porque Al-yihad como demuestran todos los ulemas y eruditos y como está claro en los textos religiosos en el Corán y en la sunna tiene tres tipos, Al-yihad de uno contra sí mismo y es Al-yihad más grande, y sobre este tipo dice el profeta paz y bendición sean con él, en el hadiz o sea discurso contado por Al-tirmidi que dice que es un hadiz auténtico, dice : El que hace Al-yihad es quien lo hace contra sí mismo. La palabra está determinada para expresar que éste es quien practica Al-yihad de verdad, quien lo hace contra sí mismo. Hay Al-yihad contra el enemigo, conocido por combatir, y hay Al-yihad contra el Satán.

Visto que hay varios tipos y clasificaciones del Al-yihad, entonces tiene varios medios y mecanismos. Al-yihad no se practica solo con la espada o el arma mortal, sino que también con el conocimiento, el gusto, meditación, con progresar en las etapas y escaleras de la santidad como dicen los sufíes islámicos, también es con conocer la Realidad y guiar a la gente hacia ella. En el Corán dice Alá: No obedezcas, pues, a los infieles y haz Al-yihad grande contra ellos, por medio de él. Alá llama a Al-yihad de aclarar las verdades, dar pruebas sobre ellas, Al-yihad de la conversación y del debate, lo llama: Al-yihad grande, y eso en el Corán revelado antes de la emigración hacia La Medina. Por eso Al-yihad es hacer todo lo que se puede para alcanzar un objetivo, el objetivo es vencer primero a sí mismo. Abu Hamid Al Gazzali dice en su libro famoso La Balanza de los hechos: dice Alá: Luchad contra los infieles que están cerca de vosotros y que encuentren severidad en vosotros. Luchad contra los infieles que están más cerca, dice Abu Hamid que en eso hay una señal a Al-yihad de uno contra sí mismo. En el hadiz contado por el Imam Al bayhaqi, cuando volvió el Profeta de una campaña dijo a sus compañeros: Hemos vuelto de Al-yihad pequeño, que es Al-yihad contra el enemigo, hacia Al-yihad grande. Dijeron: ¿Qué es Al-yihad grande, profeta? Dijo: Al-yihad de uno contra sí mismo. Entonces, Al-yihad es más general que combatir con el arma, más general, y éste es solo un tipo, solo un tipo. Es lo primero que quería señalar.

Segunda cosa que quiero decir, estimados y estimadas, es que, creo, que no hay una realidad islámica en cuanto a los textos y a la historia ha sufrido una injusticia como ha sufrido la realidad de Al-yihad, este concepto sufre mucha injusticia. Claro, en la mente de algunos en oriente y en occidente este concepto es igual a la Guerra santa, o sea, usar la violencia y la fuerza armada para obligar a los demás a entrar en lo que nosotros hemos entrado, a abrazar nuestra religión y creer en lo que creemos, y quien medita en el Corán sabe que esta es una mentira muy grande sobre el Islam y no hay sobre ella ninguna demostración ni prueba. Claro, aquí el debate se pone largo y yo sé y he leído libros enteros para demostrar esta mentira y esta falsedad, que Al-yihad en el Islam es para obligar a los demás, que el Islam fue difundido con la espada, que el Islam es una religión violenta y que no da la paz a los que se la ofrecen, sino que quiere entrar en una guerra abierta con todos, toda la gente, todos los pueblos, religiones y creencias. En realidad, no hay en el Corán ni una aleya con la cual se puede demostrar esto. Yo sé que algunos de ustedes se va a poner perplejo, porque algunos hermanos cristianos míos de Austria me escriben cartas largas en las que me indican, creyendo que yo no lo sé, algunas aleyas de las cuales se entiende que abren una guerra sobre todo el mundo y que dan el orden de combatir contra toda la gente, todavía tengo algunas de estas cartas. En realidad, por desgracia, incluso algunos musulmanes no sabe leer el texto coránico con un ojo atento. Para no extenderme mucho en las introducciones metódicas, quiero decir solo que el plan del Corán en exponer sus objetivos, sus principios y sus conceptos se basa en que se debe ver de manera objetiva en todo lo que tiene relación con el asunto objeto de investigación. No se permite nunca contentarnos con mencionar una aleya o una parte de una aleya o extraer una aleya de su contexto y luego pretendemos que el Corán dice tal y tal. Hay una palabra que me gusta mucho del famoso filósofo francés François Voltaire en la que dice que: Me dais una sola frase de la persona más inteligente y más genio, una sola frase que ha dicho o escrito, y yo estoy dispuesto a extraer de ella lo que le envía a la horca. Es decir que descontextualizar los discursos es un camino muy fácil para mentir sobre los demás y para ponerlos en problemas. Por eso, debemos ser, estimados y estimadas, ser justos y antes de ser justos tener la valentía y el atrevimiento de conocer, y si Francis Bacon dice que el conocer es fuerza, yo digo que el conocer es valentía, es valentía en su inicio porque debes ser valiente para buscar, luego debes ser aún más valiente para decir y expresar el resultado de tu investigación, sin tener miedo. Lo que hace de los mitos y las mentiras unas realidades son tres cosas: la ignorancia, el miedo y los intereses y éste tercer factor funciona más en lo político y en lo militar. Mientras que lo que funciona entre la gente normal e incluso los cultos es o la ignorancia o el miedo. Tenemos que desafiar estos tres factores que desorientan: la ignorancia, el miedo y los intereses. Quiero decir, resumiendo: el plan del Corán en el tema Al-yihad y combatir se basa en algo fácil y muy claro: No combatimos sino contra los que nos atacan primero e insiste en tenernos como enemigos. Aquí, yo sé que el hermano y la hermana cristianos pueden confundirse, pero fuera del marco de la guerra justa en la que cree la mayoría de nuestros hermanos católicos, fuera de este contexto un buen cristiano creyente puede confundirse al oír esta lógica, ¿y por qué no perdonamos, pasamos por alto, toleramos? ¿Por qué respondemos al daño con un daño? ¿Por qué no respondemos a lo malo con lo bueno? ¿Por qué no le ofrecemos nuestra mejilla izquierda a quien nos ha dado una bofetada en la derecha? Los cristianos que inspiran a la cristiandad de Jesucristo que la paz y la bendición sean con él, la de San Pablo y la de la Era de los Mártires se confunden al oír esta lógica. Pero también quiero chocarles más diciendo que la postura del Corán está muy clara ante este asunto ya que anuncia, antes de todos movimientos de liberación y populares, para decir que quien acepta sufrir la injusticia es para Alá igual a quien acepta actuar con injusticia. En el Islam está prohibido aceptar sufrir injusticia igualmente como aceptar jugar el rol del injusto. O como dice Rabindranath Tagore: imposible que aceptemos ser corderos que se sacrifican pero rechazamos más ser cuchillos para sacrificar los corderos inocentes, oh Dios, no haga de nosotros unos verdugos que degollen ni corderos degollados. El Corán no quiere ni éste ni aquel y reprocha y condena y reprueba en más de una aleya a los que aceptan jugar el rol de la víctima y sufrir la injusticia. Aquí abro unos paréntesis para decir: la postura del Corán es totalmente diferente en cuanto a la injusticia individual y la injusticia de una nación con otra y un pueblo con otro o la injusticia del Poder con un individuo o con una minoría; lo que el Corán no quiere tolerar es la injusticia de una nación con otra, de un pueblo con otro: ocupación, arrogancia, o la injusticia del Poder con un individuo o una minoría. En cuanto a la injusticia de un individuo con otro, el Corán siempre atiza a perdonar y aquí coincide con Jesús que la paz sea con él. Pero el Corán no tolera la injusticia generalizada, total y absoluta que provoca la violación, matanzas de niños y mujeres inocentes, destrucción, intimidar a la gente y obstaculizar la marcha de la civilización, el Corán no acepta eso en absoluto.

Por eso, hermanos y hermanas, les hago recordar que las peores campañas contra el concepto de Al-yihad en el Islam se produjeron no ahora sino que en los tiempos de la ocupación, en los principios de la ocupación del mundo árabe e islámico. Se hicieron campañas muy grandes sobre el concepto de Al-yihad y “combatir” en el Islam, porque lo veían como las últimas uñas que tenía el musulmán para defenderse. Eso es lo que quiero mencionar como introducción también.

Entonces, el musulmán no tiene la elección de aceptar y someterse a la injusticia, el Corán no le da esta elección. La injusticia del poder y la de los demás pueblos, es imposible que el Islam dé al musulmán esta elección. Dice Alá: “Si pudieras ver a los injustos, de pie ante su Señor, recriminándose unos a otros. Los que fueron débiles dirán a los que fueron altivos: …”. Entonces, los que fueron débiles, lo que sufrían injusticia, Alá los llama injustos; y los que fueron arrogantes los llama Alá también injustos. “Otra Aleya: quienes los ángeles les quita el alma siendo injustos consigo mismos, les dicen ¿qué hacíais?…”. ¿Por qué el Corán los llama injustos? Porque aceptaron sufrir la injusticia, entonces el Corán los llama injustos consigo mismos, es injusticia pero de la persona consigo misma. Está prohibido ser injusto contigo mismo sufriendo injusticia y prohibido practicar injusticia con el otro y convertirte en injusto. Éste está prohibido y aquel también. De ahí la libertad del ser humano en el punto de vista coránico. El musulmán es un ser humano y éste debe ser libre y digno, su dignidad reside en primero en su libertad. Por eso, se puede de manera reducida, y como se dice: el ser humano es la dignidad y ésta reside en la libertad, entonces el ser humano es libertad, ni más ni menos.

Bueno, después de esta introducción, quiero decir otra vez que el plan del Corán se basa en ser pacíficos con los que lo son con nosotros y ser enemigos y defendernos contra los que nos atacan, dice Alá: “Combatid por Alá contra quienes combatan contra vosotros, pero no os excedáis. Alá no ama a los que se exceden”. Dicen algunos necios, de los musulmanes, y el problema del patrimonio islámico como cualquier otro patrimonio es que contiene lo útil y lo inútil, los diamantes y las piedras, lo bueno y lo malo, dicen algunos que tienen este mal pensamiento: esta aleya es anulada, la anula la aleya de la violencia la de la espada. Pero los minuciosos ulemas dicen que esta aleya no puede ser anulada, ¿por qué? Porque la orden justificada cuyo motivo es mencionado, si se anula eso quiere decir que el motivo también se anula. Alá dice: “no os excedáis. Alá no ama a los que se exceden”. Alá impide excederse ¿por qué? Porque no ama a los que se exceden, y excederse es injusticia, ¿se puede que Dios Alá permita la injusticia algún día? Y él se lo impide a sí mismo como el Al-hadiz. Si nos permitiera atacar a quienes no han atacado entonces él nos permitiría ser injustos. Imposible que Alá permita eso. Hay decenas aleyas que impiden la injusticia y maldicen a los injustos, no son pocas. Es una sentencia invariable.

Pero algunos toma algunas aleyas y dice que estas ordenan combatir contra los infieles, estas ordenan contra los cristianos y los judíos, estas ordena combatir de manera absoluta y esto no es verdad. Si leemos cualquier aleya de estas, por desgracia no hay tiempo para mencionar estas aleyas porque son muchas y necesitan toda una conferencia para refutar las sospechas que se dicen sobre ellas. Si leemos estas aleyas, una tras otra, encontraremos sin duda que todas estas aleyas vienen en el contexto del mandamiento de defenderse contra los ataques y no de empezar los ataques.

Hemos escuchado al Santo Papá en su último discurso que ha dicho que la aleya: “No cabe coacción en religión. La buena dirección se distingue claramente del descarrío”, esta bonita y preciosa aleya y sobre la cual dice el gran cristiano, el sabio Edmond Rabbath, es libanés, en su libro La iglesia de Dios no es Antioquía, dice: “Esta aleya es la invención más grande de toda la historia humana. Por primera vez viene una religión con una tendencia exclusiva y dominante, -dice Rabbath-, como todas estas religiones, pero, dice que está permitido a los demás vivir en un sistema social con sus creencias, elecciones y religiones sin reproches ni molestias ni coacción”. Es por la primera vez en la historia del mundo. Esto lo confirma el gran historiador inglés Arnold Toynbee cuando dice: “El Islam fue la única fuerza en los siglos medievales que permitió a las demás creencias instalarse cerca de él en tranquilidad y paz, y por primera vez”. Pero el Santo Papá pretende que esta no se actúa según esta aleya, ¿por qué? Dice porque fue revelada en La Meca, y en realidad fue revelada en Al Medina según todos los ulemas, nadie de los eruditos y explicadores dice que fue revelada en La Meca, está en la sura “La vaca” y esta sura es la más larga del Corán y toda fue revelada el Al Medina, 286 aleyas. Tranquilizamos al Santo Papá, que ha cometido este error mencionando esta información, que esta aleya fue revelada el Al Medina y añadimos diciendo que hay decenas de aleyas que debaten con los cristianos y los judíos y son más magníficas, más tolerante y más abiertas que esta aleya y fueron reveladas unos años después.

Les voy a dar una aleya fue revelada en la sura “La examinada” o “La examinante” las dos formas son correctas, y al menos los inicios de esta sura fueron revelados en el día de la conquista de La Meca, entonces esta sura fue revelada después de la tregua de Al-hudaybia sin ninguna duda, es decir que después de los años 6 y 7 de Al-Hiyra; en esta sura dice Alá: “Alá no os prohíbe que seáis buenos y equitativos con quienes no han combatido contra vosotros por causa de la religión, ni os han expulsado de vuestros hogares. Alá ama a los que son equitativos. Lo que sí os prohíbe Alá es que toméis como aliados a los que han combatido contra vosotros por causa de la religión, os han expulsado de vuestros hogares y han contribuido a vuestra expulsión”. Esta aleya significa en resumen: Alá nos invita claramente que seamos bueno y equitativos con todos los que no nos han tomado como enemigos, con todos los que no lleva la espada contra nosotros, con todos los que no se pasa en su plan de vida en acabar con nosotros; Alá nos manda hacer dos cosas: ser buenos y ser equitativos, algunos ulemas dicen que su significado es la justicia, que seamos justos con ellos. El ulema, juez y explicador Abu Bakr Ibn Arabi dice: esto no es correcto, ¿Por qué? Dice: porque el musulmán está obligado a ser justo con el enemigo y con el pacífico, incluso el enemigo; ¡vaya! ¿Es decir que incluso con el enemigo debemos ser justos? Sí, incluso con el enemigo debemos seguir el plan de la justicia. Pero quien no es enemigo y vive en paz con nosotros y no vemos de él más que la paz, dice Ibn Arabi que la aleya manda ser justo con él más darle de nuestro dinero si los necesita. Aquí quiero hacerles recordar, hermanas y hermanos, la realidad muy tolerante que viene en la carta del Profeta a los cristianos de Nayrán, el profeta les escribió una carta en la cual les da la paz y les tranquiliza en cuanto a sus iglesias, cruces, en sus tierras y en su mar, sus hombres, mujeres y los que están con ellos y que tenían la promesa de Alá y la de su Profeta, dice él mismo: “que os protejo y defiendo como defiendo a mí mismo, a mi familia y a mis seguidores”. No es eso lo importante. Lo importante es que el profeta escribió en su carta a los cristianos de Nayrán, que la paz sea con él: “Y si necesitan el dinero de los musulmanes para reparar sus iglesias les damos la ayuda”, más grande aún en la tolerancia, dice: “y eso no es una deuda, sino que es un regalo que debe llegarles”. Un regalo de los musulmanes para que construyan sus iglesias, las reparen y adornen. Puede que se sorprendan diciendo: “¿Muhammad hizo eso?”. Hizo más que eso. Escuchen a esta preciosa aleya en el Corán de Muhammad, Alá dice en la sura La Peregrinación en el contexto de las aleyas que permiten, fíjense, permiten y no ordenan, ya que permitir es más general que ordenar, permiten a los musulmanes defenderse y son las primeras aleyas reveladas para permitir Al-yihad y combatir: “Les está permitido a quienes son atacados, porque han sido tratados injustamente. -Alá es, ciertamente, poderoso para auxiliarles-“. Se actuaba según esta aleya desde el segundo año después de Al-hiyra hastas el año siete, todas las batallas fueron solo en el contexto del “permiso” y nada más, de defendernos.

Dice Alá y escuchen la aleya: “Si Alá no hubiera hecho que los hombres empujasen unos a otros…” y aquí debo pararme para explicar: la palabra “الصراع” que es la traducción de “conflicto” por ejemplo existe en árabe “صراع”, “مصارعة”, “صرعى”, “صرعة”, y el Corán podía utilizarla y si lo hubiera hecho entonces habría significado entrar en un conflicto con el otro hasta acabar con él, hasta exterminarlo. El Corán no utiliza el concepto “conflicto”, fíjense. Dice “Ves a la gente en ella batidos como si fueran troncos de palmeras vacíos, ¿puedes ver algún rastro de ellos?”. El conflicto significa entonces la exterminación, pero Alá no utiliza ni una vez en el contexto de Al-yihad el término “conflicto”. Aquí utiliza el término “empujar” y éste significa mover los sitios, desplazarlos; el injusto ahora domina, entonces debemos moverlo para que se retrase y domine el que sufre la injusticia y el que tiene el derecho; entonces se equilibra la balanza de las fuerzas y la paz domina. Alá llama esto “empujarse uno a otro” es decir intercambiar los roles, su medio es combatir, por parte de quien sufre injusticia contra el injusto. Dice Alá: “Si Alá no hubiera hecho que los hombres empujasen unos a otros habrían sido demolidas ermitas, iglesias, sinagogas y mezquitas, donde se menciona mucho el nombre de Alá”. Fíjense, Alá nos dice aquí mostrando su gracia que permite este “empuje” para que los judíos sigan teniendo sinagogas donde rezan, iglesias para los cristianos donde rezan y mezquitas para los musulmanes donde mencionan el nombre de Alá. Dicen muchos explicadores del Corán la expresión “donde se menciona el nombre de Alá” no solo en las mezquitas sino que en todo lo mencionado, entonces Alá dice que su nombre se menciona en todos estos templos. Entonces uno de los objetivos del Islam es que estos templos sigan existiendo, que siga la sinagoga para los judíos, la iglesia para los cristianos y la mezquita para los musulmanes, más bien que siga el templo de del fuego para los mazdeístas y el templo de los budistas.

En nuestra historia hay una señal muy bonita que menciona Al-Baladuri en su libro Apertura de los países. Dice: “El conquistador de Al-Send, que es Pakistán hoy en día, Muhammad Ibn Al-Kasim Al-Thaqafi, dijo un día: “El templo de los budistas para nosotros es como la sinagoga de los judíos, la iglesia de los cristianos y el templo del fuego para los mazdeístas, hay que respetarlo y debe seguir existiendo””. Dice Al-Baladuri: “Cuando murió Muhammad Ibn Al-Kasim lo lloró la gente de India con lágrimas calientes, por lo que vieron de su justicia y tolerancia, que Alá lo bendiga”. El imam Al-Mekrizi que es un gran historiador egipcio y tiene el libro Los planes de Egipto, dice: “La mayoría de la iglesias de Egipto fueron construidas en la era musulmana”, antes había algunas iglesias pero la mayoría fueron construidas en la era musulmana y esta realidad es un honor para el musulmán ya que permite al otro quedarse y extenderse en libertad y tranquilidad.

Más que eso, en Egipto había un Imam como los cuatro famosos, Abu Hanifa, Malik, Cafeí y Hanbal, Egipto tenía uno y es el imam Al-Layth Ibn Saad; según Al-Layth Ibn Saad, construir las iglesias y adornarlas es algo requerido y es de las muestras del urbanismo islámico. Al-Layth considera que construir las iglesias es como construir las mezquitas, una muestra del urbanismo islámico.

Umar Ibn Al-Khattab y quizá hayan escuchado algo sobre esto, cuando entró pacíficamente a Jerusalén, le recibió el gran patriarca Sofronio y le invitó a la Iglesia de la Resurrección, sagrada para nuestros hermanos cristianos, le mostró lo que había dentro, dibujos, estatuas de María y su hijo Jesús, que la paz sea con él, y Umar no rechazaba eso, -van a saber por qué no rechazó eso, porque el mismo profeta no lo había rechazado y yo sé que eso los musulmanes lo van a escuchar por primera vez, por desgracia-, Umar quería rezar pero se volvió atrás y dijo: “no, temo que los musulmanes tome mi oración en la iglesia como excusa y sunna, entonces insistirían en rezar en mi sitio y os la quitarían”. Entonces salió y rezó fuera de la iglesia, maravilloso.

Les recuerdo ahora lo que algunos quizá escuchen por primera vez, y es lo que contó el imam Al-Azraqí en el libro Historia de La Meca, el imam Al-Dhahabi en La biografía de los Nobles en la parte dedicada a la biografía del Profeta, y es hadiz auténtico contado por Ibn Maymún y Ataa Ibn Abi Rabah, que el día de la conquista de La Meca, profeta entró en La Kaaba donde encontró estatuas de Ídolos adoradas en lugar de Alá y ordenó quitarlas; encontró una estatua de Abraham, que la paz sea con él, pidiendo ayuda pero no de Alá, es decir haciendo algo de los infieles, entonces el Profeta ordenó quitarla; y encontró dos estatuas de María llevando su hijo, entonces puso su mano sobre ellas y dijo: “quitad todo, salvo estas dos”, estas dos se quedan, María y Jesús se quedan, en La Kaaba, y eso contado por Al-Dhahabi y es quien es, y cuenta que Ataa Ibn Abi Rabah fue preguntado si llegó a ver las estatuas de María y su hijo en La Kaaba y dijo: “Sí y las vi yo mismo”. El profeta ordenó que se quedaran, y los mismos musulmanes se sorprenden al oír esto. Amr Ibn Maymún y es el maestro de los Imames, Imam de Sufian Al-Thawri, Amr dice: “Yo mismo he visto eso antes que se destruyera La Kaaba”, vino un incendio y se destruyó en la era musulmana, dijo que había dentro la estatua de María y su hijo Jesús que la paz sea con ellos. Es una tolerancia muy extraña y maravillosa.

Quiero pararme aquí para recordar que la postura del Islam sobre todo en cuanto al cristianismo fue muy tolerante y muy interactiva en los principios del Islam. En la primera etapa en La Meca, fue revelada la sura “Los Bizantinos”, que según ella los musulmanes estaban tristes por la derrota de los bizantinos cristianos contra los persas que adoraban el fuego, muy tristes. Vino el Corán para darles la buena nueva que la victoria sería para los bizantinos en pocos años, en menos de nueve años. Es lo que se produjo y fue una maravilla del Corán, entonces los musulmanes se contentaron, dice Alá: “En aquel día…” -es decir cuando los cristianos vencerían a los persas que adoraban el fuego- “… los creyentes estarán contentos…”. Esta es la primera.

La segunda fue cuando el Profeta envió a los musulmanes que sufrían injustamente por su religión al Reino de Aksum y les dijo: “Ahí hay un hombre, -“que es Al-Nayachí, un cristiano sincero y practicante”-, ahí hay un hombre que en su presencia nadie sufre injusticia, esperando que Alá os dé un alivio y una salida”. Entonces se fueron a Al-Nayachí y ahí se produjo una revolución encabezada por alguien contra Al-Nayachí. Dice Um Salama, que se convertiría después en esposa del Profeta y madre de los creyentes, en lo contado por Al-Bujari: “Estábamos rezando a Alá para que Al-Nayachí venciera a sus enemigos por su justicia”, que Alá lo bendiga. Aquí también voy a recordarles de una realidad importante dirigida hacia los que creen que el Islam enciende una guerra abierta contra las religiones y toda la humanidad, no es cierto. El profeta dice en un hadiz en los últimos días de su vida y no en La Meca, en sus últimos días, antes de su muerte por muy poco, dice: “Dejad el Reino de Aksum en paz siempre que te dejen”, Si no os consideran como enemigos y no empiezan a atacaros está prohibido atacarles, reconociendo sus favores y su actuación con los musulmanes y porque son cristianos que respetan su Libro y su religión. Científicamente o como se dice geopolíticamente, el Profeta debía empezar primero con atacar al Reino de Aksum porque está en el dominio vital más cercano del círculo islámico. No separa el Reino de Aksum de la península árabe sino el Mar Rojo, llamado en aquel entonces Mar Al-Kolzum. Pero el Profeta no lo hizo, sino que entró en una guerra contra los Bizantinos y los persas porque fueron ellos quienes empezaron la guerra y mataron a muchos de sus mensajeros, compañeros y a muchos que abrazaron el Islam, los mataron de la peor manera; ellos empezaron y no el Profeta que la paz sea con él.

Más que eso, el Corán dice claramente: “Los creyentes, los judíos, los cristianos, los sabeos, quienes creen en Alá y en el último Día y obran bien. Esos tienen su recompensa junto a su Señor. No tienen que temer y no estarán tristes”. El sagrado Corán le recuerda a Muhammad y a sus seguidores la gracia diciendo: “`lm ¡Alá! No hay más dios que Él, el Viviente, el Subsistente. Él te ha revelado la Escritura con la Verdad, en confirmación de los mensajes anteriores. Él ha revelado la Torá y el Evangelio, antes, como dirección para los hombres, y ha revelado el Criterio”. Recuerda que como ha revelado el Corán ha revelado la Torá y el Evangelio como dirección a la gente, de manera clara en los inicios de la sura “La familia de Imran”. En la sura “La mesa servida”: “Que la gente del Evangelio decida según lo que Alá ha revelado en él” y dice sobre la Torá: “Hemos revelado la Tora, que contiene Dirección y Luz. Los profetas que se habían sometido administraban justicia a los judíos según ella, como hacían los maestros y doctores…” etc. Por eso la relación del Islam seguía buena, generosa y muy tolerante con el cristianismo hasta el año siete hiyrí. Veinte años de la vida de Muhammad como profeta, que duró 23 años, 20 años de esos 23 el Islam trata de la mejor manera a los cristianos, sus pueblos, tribus y poderes, hasta que empezaron ellos a atacarle violentamente. Eso fue cuando el profeta envió un mensajero al rey cristiano de los gasánidas, que son tribus cristianos en Jordania y Siria, y lo encontró preparando los zapatos y herraduras para atacar La Medina del profeta, le ponía las herraduras a los caballos, para ir a atacar La Medina y le dijo al mensajero: “Informa a tu amigo de lo que has visto” queriendo atacarlo y arraigarlo. ¿Qué vieron de él? No vieron ni escucharon de él sino aquellas aleyas que dicen que los cristianos son la gente más querida, más cercana de los creyentes, porque los factores de la cercanía son muchísimos entre el cristianismo y el Islam. El profeta dice en el Hadiz auténtico: “Yo soy el más cercano de toda la gente a Jesús”. Dice: “soy el más cercano de él entre todos los profetas y él de mí también” ¿por qué? Dice: “No hay entre nosotros ningún profeta”. Entonces “soy muy cercano de él y él también”.

Más que eso, el rey de los Bizantinos, Heraclio, al que el profeta le envió después de Al-Hudaibya una carta que contenía simpatía: “En el Nombre de Alá el compasivo y el misericordioso. De Muhammad, profeta de Alá, a Heraclio el Grande de los Bizantinos. Te llamo con el llamamiento del Islam, abraza el Islam y estarás a salvo y Alá te duplicará la recompensa; y si rechazas -“no le dijo: “vendré a por ti con ejércitos con los que no puedes, te atacaré en tu casa” no, solo si rechazas y no quieres seguir esta nueva religión”- entonces sobrellevarás el pecado de los seguidores de Arrio”, el pecado de la gente que les haces perder la buena dirección y a los que deprimes y que no siguen la misma religión que tú, como hicieron los católicos con los miafisistas ortodoxos en Egipto y mataron decenas de miles, incluso que el Patriarca ortodoxo en Egipto llamado Benjamín siguió huyendo más de siete años en las montañas y desiertos y no lo devolvió sino el nuevo gobernante Amr Ibn Al-As, por primera vez, y le dio la carisma y la alta posición que merecía. Dice: “si rechazas sobrellevarás el pecado de los seguidores de Arrio…” luego cierra su carta diciendo: “Di: ¡Oh, Gente del Libro! Convengamos en una palabra común a nosotros y a vosotros -“palabra que nos une en la mitad del camino”-: No adoraremos sino a Dios, no Le asociaremos nada y no tomaremos a nadie de entre nosotros como divinidad fuera de Dios. Y si no aceptan, decid: Sed testigos de que somos musulmanes”. No le dijo: “Si rechazan y no nos siguen les vamos a atacar, a matar, intimidar…” no, solo que aceptamos ser musulmanes y vosotros que os quedéis como queráis. Pero Heraclio el Grande de los Bizantinos, uno de los suyos entró al Islam, un gran trabajador suyo en una ciudad llamada actualmente Maán, en Jordania, éste entró al Islam, entonces Heraclio lo mató de la peor manera porque entró al Islam; entonces declararon la guerra contra el Profeta desde más de una parte.

Quiero decir a nuestros hermanos cristianos que algunos quieren que aprendan las mentiras y se le dice: “Leed la sura “El Arrepentimiento” que ordena atacar a los cristianos hasta que den la Yizya”. Les decimos: Leed las explicaciones y el contexto de esta aleya de la sura El Arrepentimiento, después de dos aleyas dice Alá: “Quieren apagar la luz de Alá con sus bocas” y otras. Estas aleyas fueron reveladas para incitar a los musulmanes en la batalla de Tabúk y esta batalla fue por los motivos que hemos citado, por matar a los musulmanes y porque ellos se preparaban para atacar La Medina. Pero el cristiano que vivía en paz con el Profeta y los musulmanes como los de Nayrán, tienen del profeta, del Corán, de la Sunna, de los musulmanes todo el respeto, toda la tolerancia y toda la paz; las aleyas son muchísimas en este sentido como hemos dicho.

Estando cerca de terminar, ya que solo faltan unos minutos, y estamos en los inicios del tema por desgracia. Se dice la tolerancia, el Islam es tolerante o no lo es, es tolerante o fanático. Algunos pronuncian este término sin hacer la mínima búsqueda en su realidad y profundidad, ¿qué significa la tolerancia? ¿En qué se basa la tolerancia? El gran filósofo Karl Popper cuando habla sobre la tolerancia cita a Voltaire al que he mencionado hoy, Voltaire dice: Nosotros los seres humanos somos débiles, inconsecuentes, volubles y víctimas de errores y de ahí tenemos que respetar nuestras diferencias, respetar al otro si tiene una creencia, religión o punto de vista diferente, ¿por qué? Porque somos relativos, tú crees tener razón mientas que en realidad es tu enemigo quien la tiene, el otro, el compañero, y puede que esté repartida entre vosotros, tienes un poco de razón y un poco de falsedad y él también, esto es lo llamado por la relatividad cultural o cognitiva. ¿Saben que el Islam afirmó esta relatividad de manera muy clara y eso dejó su huella en la cultura islámica? Alá no dice que nosotros los musulmanes tenemos la razón absoluta y ya está sin discusión sino que dice al otro: “O nosotros o vosotros, unos siguen la buena dirección y otros están evidentemente extraviados”, y cuando ordena a la Gente del Libro que obren según su libro como se debe entonces afirma que tienen muchas verdades y no los excluye diciendo que tienen falsedades absolutas. El primer culto, quizá, con el significado moderno de la palabra “culto” en la historia islámica es Al-Yahid, tiene un tratado sobre los cristianos donde dice: “las virtudes y los defectos están repartidos entre las naciones”, ninguna nación puede decir que tiene todas las virtudes, toda la razón, todos los defectos y las falsedades la tenéis vosotros, nunca.

De ahí, esta relatividad cultural tiene su huella en un grupo de místicos, polémico, llamados “Ikhwan As-Safá y Khilán Al-wafá” tienen una expresión maravillosa, claro sus detalles son discutibles pero yo quiero el alma de la expresión, cuando buscan el hombre perfecto dicen: El hombre perfecto es: de origen persa, es su elección y todas son discutibles, de religión árabe, doctrina hanafeí, literatura iraquí, perspicacia india, fondo judío, método cristiano, rito levantino, ética de reyes y opinión que proviene de Alá. Es decir que el hombre perfecto es imposible que exista en una sola cultura, que esté encerrado en una sola raza. Voy a repetir para que nuestro hermano pueda interpretar. Dicen: El hombre perfecto, no dicen el árabe musulmán sunní chafeí, no. El que dice que el hombre perfecto es árabe musulmán sunní o cheí es ignorante, no entiende nada y nunca ha probado la duclzura de la cultura. Dicen: El hombre perfecto es: de origen persa, no son fanáticos de los árabes aquí; de religión árabe, de doctrina hanafeí, y esa doctrina es muy ámplia que utiliza la comparación y la fuerza de la razón y no literal ni rígido; de literatura iraquí; de fondo judío; de método cristiano; de ritos levantinos, es decir la oración y la adoración; de ética de reyes; de opinión que provenga de Alá y de perspicacia india, y ya es conocido lo que tienen los indios en este ámbito, la contemplación, la meditación y la intuición. Esto es lo que afirma Al-Yahid, que las virtudes y los defectos son repartidos entre los pueblos y naciones, es una relatividad cultural desde el primer día.

Por eso, si queremos filosóficamente y con la lengua de la tolerancia y de los tolerantes traducir esta expresión de Ikhwan As-Afá, ¿Qué podemos decir? ¿Cómo la traduciríamos filosóficamente? No vamos a encontrar mejor que decir que no toma la religión como criterio para la valoración, la religión no es el único criterio para juzgar a los demás y decidir los límites de la interacción con el otro, no solo la religión; hay muchos factores más. De ahí nadie puede negar, aunque quiera, que la civilización musulmana ha sido muy abierta, con las demás civilizaciones, religiones, pueblos, patrimonios… hay muchos patrimonios que los musulmanes han salvado, han sobrevivido gracias a lo que han hecho los musulmanes con ella, no los rechazamos, no hemos tenido vergüenza de aprender y ser alumnos incluso cuando estábamos victoriosos en las guerras.

Vuelvo a Karl Popper y Voltaire. Como Voltaire hay John Locke que dice en su famoso Tratado sobre la Tolerancia: La tolerancia se basa en esos fundamentos: que todos los seres humanos pueden errar. El segundo fundamento es que la coacción no puede ser una vía correcta para convencer, es como se dijera: “No cabe coacción en la religión”, Alá dice: “No cabe coacción en la religión, La buena dirección se distingue claramente del descarrío”. Si supieran el motivo de la revelación de esa aleya se sorprenderían. Esta aleya fue revelada porque algunas musulmanas de las tribus Aws y Jazray, cuando daban luz a unos niños, estos niños morían, -este tipo de mujeres se llama en árabe “”Miqlá” ningún niño suyo sobrevive-. En la etapa preislámica, para que sus niños siguieran vivos, prometían a Alá una promesa: si tuviera un niño le haría entrar en el judaísmo. Alabado sea Alá permitió que vivieran estos niños, algunos de ellos se convirtieron en judíos. Cuando se produjeron problemas entre los musulmanes y unas tribus judías en La Medina como los Bani Nadir, y fueron expulsados de La Medina, entre estos expulsados había estos jóvenes de Al-Ansar que se habían convertido en judíos; entonces sus padres pidieron que se quedaran diciendo: “¡Mensajero de Alá! ¡Nuestros hijos!”, el profeta les dijo: “Son judíos”, le dijeron: “Son nuestros hijos, les vamos a obligar a entrar en nuestra religión con la fuerza, son nuestros hijos”. Entonces Alá reveló: “No cabe coacción en la religión”, prohibido, él eligió seguir judío entonces que siguiera judío, no podíais obligarlo para que se convirtiera en musulmán, prohibido. Esto no está permitido en el Islam.

El imam Ibn Abi Hatim cuenta que el segundo califa Umar Ibn Al-Khattab tenía un siervo pequeño, es decir lo había comprado, se llamaba Asbaq, era inteligente y listo; Umar le decía: Asbaq, si entras al Islam va a ser muy bueno y te vamos a utilizar en unas tareas de los musulmanes -es decir te vamos a dar un gran puesto intentando convencerle- pues abraza el islam. Asbaq le decía: Yo amo mi religión –y era cristiano-. Decía: Amo mi religión, amo el cristianismo. Entonces Umar se sonreía y palmoteaba diciendo: “No cabe coacción en la religión”, y él era su esclavo que había comprado con su dinero, no le obligó.

El tercer califa, Uthmán Ibn Affán, su mujer más querida y la mejor era cristiana y se llamaba Naila Bint Al-Forafisa y era cristiana, se dice que entró al Islam y fue ella quien lo defendió cuando lo mataron, le cortaron a ella los dedos. Rechazó casarse con Muawia que se convertiría en califa después, rompió su diente y se lo envió a Muawia y dijo: “Juro que nadie verá de mí lo que vio Uthmán”, y era cristiana. Hudhayfa Ibn Al-Yamán que le llamaban el secretario del Profeta… Aunque el casamiento en el Corán es amor y clemencia y aun así dice: no hay problema, ¿por qué no puede haber amor entre el musulmán y el judío o el cristiano?”. Esta es la manera del Corán y del Islam en tratar y con la mejor forma a los demás de las otras religiones.

Ahora preguntamos si el islam permite en el plan más genio; como lo llama el profesor Edmond Rabbath en su libro La iglesia de Dios, dice que es el plan mas genio en toda la Historia, la idea de Al-dhimmah, que algunos ven que es una idea repugnante. Bueno, ahora no se puede decir que nuestros hermanos cristianos en el Levante Mediterráneo, en Egipto o en Iraq, son gente de Al-dhimmah, esto no tiene significado ahora, científicamente e incluso religiosamente, nada que ver; son ciudadanos como nosotros, como nosotros. Cuando el profeta entró a La Medina, había judíos, no muchos cristianos, pero sí judíos, muchas tribus en los alrededores; ¿entonces qué dijo el Profeta? Dijo: “Los judíos de Bani Awf son una nación con los creyentes”, ahora el alfaquí musulmán no puede encontrar una explicación de esta expresión más que; “una nación con los creyentes o musulmanes” significa que el Profeta afirma el principio de la “Ciudadanía” lejos del criterio religioso, que seas judío, musulmán u otro, tú viven en una misma tierra bajo una misma ley, entonces eres un ciudadano tienes los derechos y deberes que tenemos; luego dice: “Los judíos de Bani Nayyar tienen lo que tienen Bani Awf” es decir son una nación con los musulmanes, afirmando el principio de la “Ciudadanía”.

Ahora algunos se preguntan ¿el Islam permite que los idolatraos, ateos e irreligiosos vivan con los musulmanes, judíos y cristianos bajo la civilización islámica? Sí. El imam del Islam Ibn Taimia dice en su Tratado sobre el combatir: Por mucho que he buscado y investigado, no he encontrado ni en el Corán ni en la sunnah ni en la biografía del Profeta ni en los Califas Rachidún lo que impida que los politeístas entren en la Dimmah de los musulmanes. Nosotros decimos que hay más, el Hadith contado por el imam Muslim y Abu Dawud y otros, que Buraida dice que el Profeta dice: “Si encuentras a alguien de los politeístas pues llámale a una de estas tres y mencionó entre ellas la Yizya”, Si quiere que termine la batalla sin que abrace el Islam eso es posible pagando una cantidad muy baja de dinero a cambio de protegerlo y defenderlo.

La última recomendación del Profeta antes de que muriera fue, de las últimas, dijo: “Tratad bien a la gente de Al-Dhimmah y quien trata con injusticia a uno de ellos ya sale de la promesa de Alá”. Quien trata con injusticia a una persona a la que hemos dado la promesa de defenderlo, proteger sus templos, su libertad y sus creencias, éste no forma parte del Islam, no es musulmán. Lo relevante es que esta es la última recomendación también del segundo califa Umar cuando fue asesinado, dijo muriendo: “… y recomiendo al siguiente califa tratar bien la gente de Al-Dhimmah, que los protege, defienda y que no les imponga hacer o pagar lo que no pueden”.

Ibn Hazm, alfaquí en el quinto siglo hiyrí, dice comentando: “Si un solo hombre sufre injusticia, que sea cristiano, judío o politeísta, los musulmanes deben luchar para recuperar su derecho aunque termine todo su dinero y aunque mueran todos”. ¿Eso cuándo? Eso en los siglos medievales. Ibn Taimia que he mencionado hace poco, cuando vinieron los mongoles, encabezados por Ghazán, a las fronteras del Levante Mediterráneo y encarcelaron a unos musulmanes y cristianos; Ibn Taimia se fue para negociar, entonces gustó mucho a Gazán con su razón y le dijo: Por ti, Imam de los musulmanes, voy a liberar a los musulmanes. Le dijo: No, hasta que liberes con ellos a nuestros hermanos cristianos. Dijo: Pero ellos no son musulmanes, ¿qué quieres de ellos? Dejadlos, los matamos, los esclavizamos, somos libres. Le dijo: No, son gente de nuestra protección, tienen igual de derechos y deberes que nosotros.

Otra realidad maravillosa, lejos del punto problemático que se produjo en los últimos años del régimen otomano con Armenia, lo que todos los historiadores saben es que lo Otomanos en cuatro siglos no intentó hacer ninguna disolución a las menorías religiosas. Una vez, el sultán Salim primero intentó obligar a un grupo de cristianos a entrar en el Islam, ¿saben quién se opuso? Puede que ustedes predigan que los alfaquíes de religión lo apoyaban. No, nunca, quien se impuso a él fue el Imam del Estado Otomano Ali Zambiri Afandi, y le dijo: “Eso no es permitido, son gente de nuestra Dhimmah y tenemos la orden de dejarlos libres” y empezó un gran debate entre ambos y el sultán estaba a punto de matar al Imam, pero el Imam insistió y venció al sultán con las pruebas y el sultán se volvió atrás. Pero la Turquía secular hizo en un cuarto de siglo lo que el régimen otomano islámico no hizo en cuatro siglos, por las instrucciones del Islam, prohibido está.

Umar Ibn Abdelaziz y es el quinto de los Califas Rachidun escribe a Al-Hassan Al-Basri y es uno de los grandes alfaquíes del islam diciendo: ¿Por qué los Califas Rachidun dejaron a la gente de Al-Dhimmah cristianos, judíos con su politeísmo, cerdos, vino -como hacen los cristianos- y casamiento con las familiares -como hacen los mazdeístas-? ¿Qué es eso -dijo- eso pasa en el régimen y civilización islámicos? ¿El hombre se casa con su madre y hermana como hacen los mazdeístas y bebe vino y come cerdo? Entonces el alfaquí Al-Hassan Al-Basri le escribió diciendo: “Califa, así fueron ordenados y ti debes ser un seguidor y no un inventor, entonces ¡sigue!”, ¡cuidado! Qué no salgas de la línea del Islam y éste es el plan del Islam, que se dejen con su religión. Si casarse con las familiares es permitido en la Ley de los mazdeístas, que lo hagan y no tenemos relación. Si cualquier defecto o pecado en nuestro punto de vista es permitido para el otro pues que lo haga y no tenemos relación. Como dijo Umar Ibn Al-Khattab: “Ellos tienen Dhimmah, promesa de protección, que debemos cumplir y ellos tienen una Yizya que deben soportar, y siempre que soportan vosotros debéis cumplir”.

Termino, ya que me he extendido un poco, con una palabra para quitar la confusión sobre la Yizya que es una cantidad muy baja de dinero: El muy rico de la gente de Dhimmah paga en todo el año 48 Dirhams, mientras que el musulmán rico paga Zaká 2.5%, puede ser cientos de miles de Dirhams, según su dinero. Mientras que el cristiano, el judío, el mazdeísta, el ateo… en el régimen del Islam paga si es rico solo 48 Dirhams. Si es un poco rico paga 24, si es no es rico paga 12 Dirhams. Si es un niño, mujer, monje que vive de lo que le da la gente o un pobre que no tiene trabajo no paga nada. ¿Por qué paga esta cantidad? No la paga para obligarle a entrar en el Islam como algunos quieren entender, No. La paga porque no hace su deber en el ejército, no defiende con nosotros. Pueden decir, si este cristiano, judío o mazdeísta quiere defender con nosotros, ¿puede? Sí, puede. Con Khalid Ibn Al-Walid entraron algunos cristianos de Iraq y del Levante cuando conquistaron la tierra de Al-Sawad en Iraq, ¿entonces qué pasó? Les quitó la Yizya, ya no la pagaban, quien combate con nosotros no paga nada. Entonces ellos pagan esta cantidad tan baja, y es menos que la Zaká muchas veces, a cambio de lo que invertimos nosotros, esfuerzo y sangre para protegerlos y defenderlos. También los musulmanes pagan la Zaká, entonces deben participar en la sociedad con algo. Me paro aquí dejando el tiempo para las preguntas. Que la paz sea con ustedes.

Traducción y subtítulos: Zakariae Alem

Comments

comments

اترك رد